lunes, 10 de diciembre de 2012



         CELEBRACIÓN DEL ADVIENTO



          ¡BIENVENIDOS A ESTA FIESTA !

Esperamos que en este Adviento recuperemos la esperanza, pues abrirnos al perdón de Dios es recuperar la esperanza.

Cuando nos abrimos a Él, nos sentimos distintos; las cosas siguen igual, pero nuestra mirada, nuestro corazón están distintos y ven las cosas de otro modo.

Y sólo así podremos celebrar la Navidad, esta fiesta que llega, porque hoy Jesús no nace en ningún portal, hoy Jesús sólo puede nacer en nuestros corazones. ¿Le dejamos, le hacemos sitio...?


       ¡NOSOTROS
                 CELEBRAMOS
                              EL ADVIENTO!

viernes, 7 de diciembre de 2012

EVANGELIO

LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS 3, 1-6
 
En el año quince del reinado del emperador Tiberio, siendo Poncio Pilato gobernador de Judea, y Herodes virrey de Galilea, y su hermano Felipe virrey de Iturea y Traconítide, y Lisanio virrey de Abilene, bajo el sumo sacerdocio de Anás y Caifás, vino la Palabra de Dios sobre Juan, hijo de Zacarías, en el desierto.
 
Y recorrió toda la comarca del Jordán, predicando un bautismo de conversión para perdón de los pecados, como está escrito en el libro de los oráculos del Profeta Isaías.
 
-- Una voz grita en el desierto: preparad el camino del Señor, allanad sus senderos; elévense los valles, desciendan los montes y colinas; que lo torcido se enderece, lo escabroso se iguale. Y todos verán la salvación de Dios.
 
Palabra del Señor
Gloria a ti, Señor Jesús

       SEGUNDA LECTURA

LECTURA DE LA CARTA DEL APÓSTOL SAN PABLO A LOS FILIPENSES 1,4-6.8-11
 
Hermanos:
 
Siempre que rezo por vosotros, lo hago con gran alegría. Porque habéis sido colaboradores míos en la obra del evangelio, desde el primer día hasta hoy.
 
Esta es nuestra confianza: que el que ha inaugurado entre vosotros una empresa buena, la llevará adelante hasta el Día de Cristo Jesús.
 
Testigo me es Dios de los entrañablemente que os quiero en Cristo Jesús. Testigo me Dios de lo entrañablemente que os quiero en Cristo Jesús.
 
Y ésta es mi oración: que vuestra comunidad de amor siga creciendo más y más en penetración y en sensibilidad para apreciar los valores.
 
Así llegareis al Día de Cristo limpios e irreprochables, cargados de frutos de justicia, por medio de Cristo Jesús, a gloria y alabanza de Dios.